¿Cómo gestionar sus descansos en el teletrabajo?

El teletrabajo ha llegado a muchas de nuestras vidas para quedarse. Por lo tanto, debemos sacar el máximo provecho de las ventajas y beneficios que nos brinda esta modalidad de trabajo en remoto.

Ahora bien, igual de importante es saber gestionar los horarios y los descansos para que tengamos una jornada laborar productiva y beneficiosa para todas las partes implicadas. A continuación, te contamos cómo puedes hacerlo con unos simples consejos.

Fíjate un horario y cúmplelo

Como ya hemos comentado en algún otro artículo de la web, tener un horario y cumplirlo es primordial en muchos casos. Siempre hay excepciones, ya que una de las ventajas del teletrabajo es la flexibilidad horaria. Sin embargo, para mucha gente acostumbrada a trabajar con un horario fijo en la oficina, esta es la mejor opción.

Dicho esto, lo que los expertos recomiendan es establecer un horario y ceñirse a él lo máximo posible. Por ejemplo, para jornadas de 40 horas semanales, puedes utilizar el mismo horario que tenías de forma presencial. Puede ser de 9:00 h a 18:00 h, por poner un ejemplo.

Ahora bien, al trabajar desde casa y evitar los desplazamientos, quizás quieras utilizar ese tiempo para empezar a trabajar antes y, así, tener más tiempo por la tarde. Por lo tanto, podrías empezar a las 8:00 h y acabar a las 17:00 h.

La cuestión es adaptar los horarios de la mejor forma posible para ti y para la empresa y que lleguéis a un acuerdo. De este modo, te permite tener una mejor conciliación con tu vida personal y familiar y seguir cumpliendo con tus obligaciones laborales.

Haz descansos

Una vez tengas los horarios más o menos fijados, también es muy importante que hagas pausas o descansos. Que estés en casa no quiere decir que estés trabajando menos o peor, por lo que te mereces descansar igual.

En este aspecto, además de la pausa para la comida, es conveniente hacer varias pausas o descansos cortos a lo largo de la jornada. Por ejemplo, la pausa para el almuerzo a media mañana y otra a media tarde. También es interesante que te levantes con cierta frecuencia a estirar las piernas y desconectar unos minutos, siempre y cuando no interrumpas un flujo de trabajo en el que sientes que lo estás dando todo.

La duración de estas pausas puede ser corta, de unos minutos. Pero son suficientes para relajarte un poco, desconectar brevemente y recargar las pilas. Puedes aprovechar, por ejemplo, para prepararte un café o un té o para andar un poco por el pasillo y así mover algo el cuerpo.

Lo ideal es que hables con la empresa y lleguéis a un buen acuerdo al respecto, para que no haya malos entendidos ni problemas en el futuro.

La gestión de las pausas y la productividad

¿Por qué es importante descansar durante la jornada laboral? Está demostrado que hacer pausas ayuda a mejorar el rendimiento y la productividad laboral. De hecho, existen métodos como la Técnica Pomodoro en el que se establecen patrones de trabajo y descanso.

La Pomodoro, en concreto, se basa en trabajar durante 25 minutos seguidos y descansar 5 minutos (o 20 minutos si se trata de una pausa larga). Esta técnica se puede ajustar a las necesidades concretas de cada puesto de trabajo y persona, ya que, a veces, solo 25 minutos de trabajo son pocos para acabar una tarea en la que ya estabas totalmente inmerso o inmersa.

Por ejemplo, se puede duplicar el tiempo: trabajar 50 minutos y descansar 10 minutos. O bien se puede hacer por tareas o bloques: en cuanto acabas una tarea, puedes hacer un descanso. Esto es utilizando la lógica siempre, ya que si una tarea te lleva 5 minutos, no es lógico que pares a descansar.

En cualquier caso, queda demostrada en numerosos estudios la importancia de los descansos en el rendimiento y la productividad laboral.

La calidad de los descansos

Por último, otro de los aspectos fundamentales es la calidad de esos descansos que tomes. Si vas a hacer una pausa de 5 minutos para dejar de mirar la pantalla del ordenador y pasar a la del móvil, será como no haber hecho nada. Ni habrás desconectado ni habrás recargado pilas.

Lo recomendable es alejarte de la zona de trabajo para que la desconexión sea total. Como hemos dicho, puedes aprovechar para prepararte una bebida, para andar un poco, para estirar el cuello o los brazos, para jugar un momento con tu mascota, incluso, para asomarte a la ventana o al balcón y tomar el sol durante cinco minutos. Intenta hacer aquello que veas que te aporta algo de energía y te vuelve a recargar para seguir con la jornada laboral.

Sea como sea, llegamos a la conclusión de que hacer varios descansos durante la jornada laboral está lejos de ser un desperdicio de tiempo de trabajo, algo que muchas empresas temen.

Es más bien todo lo contrario. Un trabajador o trabajadora bien descansado, con energía constantemente recargada acaba siendo mucho más productivo y resolutivo que una persona que se sienta frente a la pantalla y no se despega durante 8 horas.

Ultima actualización el 13 de diciembre del 2025